lunes, 14 de junio de 2010

FORMACION DE LIDERES

FORMACION DE LIDERES

TEMA 1
QUE ES UN LIDER.
Es importante comenzar haciéndonos esta pregunta ¿ Que es un líder? Sobre este tema se ha escrito mucho a nivel secular e incluso religioso,no hay escasez de literatura ni de información en este tema, algunas definiciones podrían ser las siguientes :
Liderazgo es el proceso por el que un individuo ejerce influencia sobre las personas e inspira, motiva y dirige sus actividades para que alcancen las metas, la esencia del liderazgo es contar con seguidores.
El liderazgo es toda capacidad que un individuo pueda tener para influir en un colectivo de personas, haciendo que este colectivo trabaje con entusiasmo en el logro de objetivos comunes. Se entiende como la capacidad de tomar la iniciativa, gestionar, convocar, promover, incentivar, motivar y evaluar a un grupo o equipo.
Liderazgo implica que haya una persona que pueda influir y motivar a los demás. De ahí que en los estudios sobre liderazgo se haga énfasis en la capacidad de persuasión e influencia.
Habilidad que tiene una persona para lograr que sus seguidores se comprometan con el logro de unos objetivos comunes.
Liderazgo es la influencia interpersonal ejercida en una situación
Arieu define al líder como "la persona capaz de inspirar y asociar a otros con un sueño".
Sin embargo podríamos preguntarnos ¿ La Palabra de Dios nos dice que es un líder?
NUMEROS 27,15 -17.
Una persona que esta al frente, que hace salir y entrar a la comunidad, es decir que guía, que tiene los dones y habilidades necesarias para mover a la comunidad.
Al querer describir o definir lo que es un líder debemos tomar en cuenta tres aspectos:
1-Una persona con cualidades y habilidades espirituales y naturales.
2-Ejerce influencia sobre un grupo que lo acepta y lo sigue.
3-Que agiliza el proceso en la consecucion de uno o varios objetivos.
Es decir podríamos concluir que un líder es una persona con cualidades y habilidades espirituales y naturales que ejerce influencia sobre un grupo que lo acepta y lo sigue, que agiliza el proceso en la consecución de uno o varios objetivos.
Es importante saber que el Lider no es un jefe, es mucha la diferencia.

JEFE
•Lo ponen.
-Existe por la autoridad.
• Considera la autoridad un privilegio de mando.
• Inspira miedo.
• Sabe cómo se hacen las cosas.
• Le dice a uno: ¡Vaya! Da ordenes,
• Maneja a las personas como fichas.
• Llega a tiempo, controla.
• Asigna las tareas.
_Evalua acciones para señalar los errores, para corregir. DIFE-
REN-
CIAS LÍDER
El grupo lo acepta, es un carisma.
• Existe por la buena voluntad.
• Considera la autoridad un privilegio de servicio,oportunidad para agilizar el proceso..
• Inspira confianza.
• Enseña como hacer las cosas y participa en la ejecucion.
• Le dice a uno: ¡Vayamos! Hace corresponsables
• No trata a las personas como cosas.
• Llega antes.
• Da el ejemplo.
-Evalua para señalar los logros, estimula y busca también solución a errores y defieciencias.

Podriamos decir lo que es y no es un Lider cristiano :
Lo que no es :
- No es un jefe,gerente o administrador.
- No es uno que transmite solo información.
- No es un representante al estilo del gobierno político, con una actitud autocratica.
- No es solo el que tiene buenos planes.
- No es el que habla bien.
- No es el que acapara todos los carismas.
- No es el dueño de la comunidad.
Lo que es :
-Es uno que conduce en la vida de fe, su liderazgo es servicio.
-Es uno que enseña a vivir a partir de su propio ejemplo.
-Es un servicio realizado por misión para el cual se recibe carisma(capacidad).
-Es el busca el plan de Dios sobre la comunidad, el que dicierne en su trato con la escritura, oración personal y pureza de intención.
-Es la persona que tiene la capacidad de conducir a los demás y ayudarlos a crecer en sus carismas.

IMPORTANCIA DEL LIDERAZGO
Es importante por ser la capacidad para guiar y dirigir.
Una organización puede tener una planeación adecuada, control y procedimiento de organización y no sobrevivir a la falta de un líder apropiado.
Ezequiel 22,30. San Mateo 9,36-38.

EXAMEN PARA SERVIDORES


- 1 -
EXAMEN para los SERVIDORES de la R.C.C.
Respecto de uno mismo
1. ¿Doy gracias a Dios por su bondad en haberme llamado a la Renovación?
2. ¿Lo considero como un gran beneficio, pero sin anteponerme a los demás, ni tenerme por mejor; los aprecio sinceramente, aunque no pertenezcan a la Renovación Carismática; oro por ellos para que el Señor los llene de sus bendiciones y de su amor?
3. ¿Caigo en el error de no relacionarme sino con los pertenecientes a la Renovación, porque están en mi línea espiritual y los demás "no me comprenden", no son "carismáticos”? (no se excluye que pueda haber cierta ordenada preferencia y una mayor relación).
4. ¿Estoy persuadido de que no la mera pertenencia a la Renovación es lo hermoso de ésta, sino los frutos que Dios quiere se produzcan en cada uno y en la Comunidad como tal?
5. ¿Tengo interés especial en que el Espíritu Santo cree en mí una profunda humildad; una entrega desinteresada a los demás; un amor sin límites y sacrificado; una obediencia en libertad y en amor a los Pastores de la Iglesia?
6. ¿Tengo creciente interés en conocer, cada vez más profundamente la Renovación en sus fundamentos doctrinales y en sus exigencias de vida cristiana?
7. ¿Estoy persuadido de que puedo ser víctima de tentaciones y de que debo estar preparado para enfrentarlas con el Espíritu de Cristo?
8. ¿Pongo los medios humanos y divinos para superarlas y procuro hacer de ellas un medio de crecimiento en el Señor?
9. ¿Persevero en el servicio del Señor, en su amor, en la oración, en la asistencia a los grupos a pesar de la desgana, del rechazo interior que pueda sentir?
10. ¿Procuro influir discretamente sobre otros para hacerlos participantes de esta gracia que hoy representa la Renovación en el plan de Dios?
11. ¿Vivo en un tranquilo alerta sobre las tentaciones enumeradas más arriba y otras que pueden hacer presa en mí?
12. ¿Vigilo especialmente el peligro de, sin perder el entusiasmo sano y contagioso, no venir a convertirse en fanático, exclusivista, elemento de presión sobre cualquier persona especialmente entre los familiares?
13. ¿Examino con sinceridad si mi pertenencia a la Renovación y mi apostolado me han llevado a desatender mis obligaciones de estado o a mermarles tiempo, energías, entusiasmo, esmero, etc...?
14. ¿Descuido la oración personal con el pretexto de que yo asisto a los grupos de oración?
15. ¿Vivo con más intensidad los sacramentos desde que pertenezco a la Renovación?
16. ¿Procuro conocer a fondo la Iglesia de Cristo, adherirme a ella, cada vez más firmemente, a su doctrina, orientaciones? ¿He caído en la cuenta del profundo sentido de la expresión de San Agustín de que "no puede amar verdaderamente a Cristo quien no ama a su Iglesia"?
17. ¿Estoy firmemente convencido de que la Renovaci6n a que pertenezco es la Renovación "católica" que pide una especial fidelidad a Cristo en su Iglesia?
18. ¿He caído en la cuenta de que la asistencia a los Grupos de Oración no puede quedarse ahí; sino que deben tender a formar la comunidad de amor que el Señor desea para vivir la vida de Jesús, con todas sus consecuencias?
19. ¿Estoy persuadido de que nada de esto puede realizarse sin una comunión íntima personal con Cristo y una fidelidad creciente a la acción del Espíritu que se manifestará en mi, cada vez más, con un creciente poder?

>>> En relación a los demás
1. ¿Soy un lazo de unión o separo con mi modo de ser, de actuar, con mis comentarios desfavorables, chismes, murmuraciones, interpretaciones sin fundamento de sus acciones, etc...? 2. ¿Aprecio sinceramente, a mis hermanos? ¿En qué se manifiesta? ¿Me considero superior o fomento sutilmente sentimientos de envidia, celos sobre sus cualidades o dones? 3. Trabajo positivamente para que se realice una auténtica comunidad de amor, o fomento el aislacionismo, el capillismo ... ? 4. ¿Aprecio al grupo por la atención que me presta, el calor humano que hallo, la acogida bondadosa ... o, sin despreciar lo anterior, aprecio, sobre todo, la unión en Cristo, el crecimiento en El; la ayuda en el Señor para mi vida y obras apostólicas? 5. ¿Sé y procuro crecer en el saber escucharlos, valorarlos, apreciar su juicio y` espiritualidad; o tiendo a absorber? 6. ¿Voy compartiendo con ellos discretamente mi riqueza interior o me reservo por prejuicios, falsa "intimidad", desconfianza, etc?. 7 ¿Oro por ellos y por sus obras? ¿Pido al Señor la unión verdadera con los que me he unido para orar y trabajar en su viña? 8. ¿Procuro realizar en mí, con la gracia del Señor, ser auténtico testimonio de unión, de amor, de sacrificio ante el grupo; o soy, de algún modo, obstáculo a su crecimiento por mi actividad de vida? 9. ¿Me intereso por sus necesidades, aún materiales y procuro, en la medida de mis posibilidades ayudarlos? ¿Los considero como verdaderos hermanos en el Señor y los trato como tales? Miro sus situaciones: éxitos, dolores, etc... como mías y procuro compartirlas? 10. ¿He caído en la cuenta de la propia responsabilidad ante cada uno de los que pertenecen a mi grupo de oración ?
>>> Respecto al Grupo de Oración
1. ¿Procuro prepararme psicológicamente y espiritualmente para tomar parte en el Grupo de Oración o voy improvisadamente a él?
2. ¿Caigo en la cuenta de que mi frialdad, falta de apertura al Espíritu, pasividad... pueden ser obstáculos a una mayor acción del Señor en la oración?
3. ¿Asisto regularmente a las reuniones de oración y no las omito si no es por una verdadera causa que me impida?
4. ¿Ando de Grupo en Grupo sin afincarme en ninguno; o formo parte estable, de uno de ellos, como comunidad del Señor; me contento con asistir una vez por semana y lo complemento con un tiempo diario a la oración privada?
5. ¿Doy ejemplo de puntualidad? ¿Estoy unido con todas y cada una de las personas que forman mi grupo?
6. Si tengo que actuar ¿preparo cuidadosamente mis instrucciones y oro para que el Señor ilumine y haga fecunda su palabra en el corazón de los creyentes? ¿Huyo de la improvisi6n?
7. ¿Procuro, estar bien instruido sobre todos los elementos que entran en juego en un círculo de oración y procedo en él con orden, apertura y fervor? ¿Introduzco oportunamente los cantos que elevan la oración?
8. ¿Acaparo la oración de alabanza o soy un elemento pasivo en ella sin esforzarme ni pedir ser ayudado para superar la dificultad inicial de alabar al Señor públicamente?.
9. ¿He aprendido a dar testimonio con respeto, sinceridad, brevedad, sin perderme en detalles?
10. ¿Es mi petición breve o la convierto en ocasión para hacerla una exhortaci6n?
11. ¿Sé lo que es una "profecía", cuáles son los signos que orientan sobre el uso que Dios quiera hacer de una persona para construir con ella la humanidad?
12. ¿Ayudo a mi grupo a crecer en el Señor, sobre todo con la caridad?
13. ¿Coopero a que no se cierre sobre sí mismo, sino que se abra a la relación con otros, por medio, sobre todo, de las asambleas?
14. ¿Me reúno algunas veces, con otros formando un reducido grupo para orar comunitariamente?
15. ¿Me uno, sobre todo, en lo principal; sé corregir fraternalmente, si el caso lo requiere; sé prevenir errores, modos de actuar raros, llamativos, exhibicionistas ....? ¿Soy discretamente “creativo" en el grupo de oración?
16. ¿Visito, si puedo, a los enfermos, especialmente a, los de mi grupo; tengo predilección especial por ellos; ayudo a los hermanos que se encuentran más necesitados?
17. ¿Me preocupo sanamente por la pureza de la fe y de la doctrina católica?
18. ¿Si dirijo, procuro estar atento a la orientación que el Espíritu Santo imprime a la oración para secundarlo?
19. ¿Ayudo comprometidamente al grupo a crecer en la oración de modo que se proyecte fuera de ella? 20. ¿Evalúo -con los demás dirigentes del Grupo- la oración?


>>> En relación a los Movimientos Apostólicos, Parroquia, etc.
1. ¿Cómo son mis relaciones con el párroco y sus colaboradores? Los estimo, amo y pido por ellos frecuentemente o me dejo llevar por el chisme, la crítica, etc...
2. Si hay algo que ante Dios me parezca conveniente indicarlo, ¿lo hago con sana libertad, con objetividad, con serenidad interior, con espíritu fraternal?
3. ¿Obedezco, con obediencia activa, las disposiciones que me tocan como feligrés? ¿Lo considero como representante de Cristo, Cabeza de la Iglesia, en sus actuaciones, aun respecto de la Renovación?
4. ¿Soy lazo de unión con otros movimientos, respetando sus características, sirviendo de fermento en ellos, sí me hallo comprometido como uno de sus miembros; o creo que la Renovación Carismática es lo único que vale, pretendo cambiar el ser de los mismos? Si actúo con ellos, ¿aparezco como el que todo lo sabe; acaparo la conversación; machaco importunamente sobre la Renovación; uso modos que molestan a otros que no pertenecen a ella; me humillo, si es necesario, sin entrar en competencia con ninguno?
5. ¿Procuro enterarme de las directrices emanadas de la Jerarquía respecto de la Renovación, o trato de formar, inconscientemente, una iglesia dentro de otra Iglesia: un "para-clericalismo" tan pernicioso a la Renovaci6n y a la misma Iglesia de Cristo?
6. ¿Colaboro sin recargarme ni estar en todas las obras parroquiales, con mi parroquia? ¿Tengo especial predilección por la evangelización y por atender especialmente a los más necesitados en todos los sentidos? ¿Tengo en el aspecto del compromiso temporal bien clara la doctrina acomodada a las orientaciones de la Iglesia, de los propios obispos, del Evangelio?
7. ¿Soy abierto a iniciativas prudentes, que se puedan realizar en colaboración con otros movimientos?

martes, 6 de abril de 2010

JOSUE,UN JOVEN VALIENTE Y FIRME.




La historia, la vida de muchos personajes bíblicos son hermosas y apasionantes, muchos de ellos recibieron títulos incluso por parte del mismo Dios, lo que da entender la grandeza de sus vidas. Por ejemplo:
Abraham: padre de la fe, (Romanos 4, 18)
Moisés: amigo de Dios (Éxodo 33,11)
Gedeón: valiente guerrero (Jueces 6,12)
Daniel: el muy amado (Daniel 9,23)
David: hombre según el corazón de Dios (1 Samuel 13,14)
Juan Bautista: hombre más grande nacido de mujer (San Mateo 11,11)
Juan: Discípulo amado (San Juan 19,26)
Uno de esos personajes fascinantes del antiguo testamento es Josué, quien sería un joven esforzado y valiente, cuyo nombre significa al igual que el de Jesús: “Yahve salva”. El libro del Éxodo 33,11 lo presenta como el ayudante, colaborador de Moisés, Josué seria discípulo de uno de los personajes más apasionantes de la historia de la salvación, tendría este privilegio de ser discípulo de aquel cuyo rostro fue iluminado por la gloria de Dios en el monte Ho red, tendría el honor de ser discípulo de este gran hombre del que dice Hebreos 11,27 “camino como viendo al invisible”
Moisés fue quien le llamaría Josué pues antes se llamaba Ósea (Números 13,16). En fin Josué es presentado en el Éxodo como el colaborador íntimo de Moisés, incluso según Éxodo 24,13, en el monte Sinaí fue el único que acompaño a Moisés cuando el Señor le entrego las tablas de la ley. Al lado de Moisés se había enriquecido con múltiples experiencias espirituales, todo eso sería una preparación para la misión que el Señor le tenía encomendada, misión que llegaría con la muerte de Moisés pues Dios le llamaría como su sucesor… Josué 1,2-5.
Dios le promete en el versículo 5, “Note dejare, ni te abandonare, algo de lo cual no dudaba, Josué había nacido durante la esclavitud de Egipto, tuvo la experiencia de pasar de la esclavitud a la libertad, contemplar los prodigios por Dios en el trayecto por el desierto hacia la tierra prometida, era un hombre que no dudaba de la presencia nunca ausente de Dios.
Era algo que también había demostrado anteriormente, el libro de Números 13 ss. narra un episodio muy determinante, Moisés envió 12 espías , uno por cada tribu a explorar la tierra de Canaán y traer un informe y cuando regresaron 10 de ellos dieron una respuesta no muy positiva a Moisés : Números 13, 30-33 : No podemos ! la duda , el temor , oscureció sus mentes y corazones , perdieron la confianza en el Dios de los imposibles…
Pero de los 12 Josué y su amigo Calep, según Números 14, 7-9, dijeron a todos: ¡No tengan miedo, Dios está con nosotros!
Josué era un hombre con certeza plena en la compañía y presencia de Dios, siguiendo con el pasaje Josué 1, 6-9.
Dios le da unas instrucciones a seguir, y hay un detalle en estos versículos en él quisiera reflexionar. En tres ocasiones Dios le dice a Josué:
“Se valiente y firme” y Josué se lo tomo en serio. En la vida del joven Josué brilla un record de valentía y firmeza maravilloso, estas son las dos características y enseñanzas de la vida de Josué: su valentía y firmeza, por eso sería un conquistador.
Si Josué nos diera un consejo hoy, nos diría aquellas palabras que Dios le dirigió, nos diría lo que recibió: “se valiente y firme”
Dos palabras íntimamente relacionadas, dos aspectos fundamentales y muy actuales para el joven católico de hoy: VALENTIA Y FIRMEZA.
VALENTIA.
La palabra valentía, tiene que ver con la palabra voluntad, de tal manera que valiente es el de voluntad fuerte, el de fortaleza de ánimo, la persona esforzada y con espíritu de lucha. Josué aprendió bien esta pedagogía de Dios, Dios es un Dios que exige esfuerzo, que no te sirve las cosas en bandejas de plata. Algo que aprendería muy bien de su maestro Moisés, a quien Dios le enseñaría este principio , hay un episodio curioso en el que parece que Dios le quiso enseñar esto a su gran amigo, se narra en el Éxodo 14,13, Israel había emprendido la salida de Egipto , y al llegar a la orilla del mar , se encuentran en una situación complicada , como decimos entre la espada y la pared, detrás de ellos al ejercito del faraón y delante el mar rojo, Moisés en su angustia ora y clama a Dios con insistencia , hasta que Dios le responde y es aquí donde le da esta gran enseñanza que luego la transmitiría a su joven discípulo, Dios le dice “ Porque sigues clamando, ponte en marcha “, y cuando Moisés pondría el primer pie sobre el agua , es cuando el mar quizás empezó a abrirse… oro y actuó, NO,LE DIGAS ADIOS QUE GUIE TUS PASOS SI NO ESTAS DISPUESTO A MOVER TUS PIES, no se puede poseer aquello por lo cual no se está dispuesto a luchar , este caminar implica valentía , lucha, fortaleza de ánimo.
(San Mateo 11,12- San Lucas13, 23-24- 1 Timoteo 6,12)
No hay tierra prometida sin desierto, no hay gloria sin cruz, Satanás tienta a lo fácil (San Mateo 16,23).
Valentía implica optimismo, positivismo, para el valiente la palabra imposible no está en su vocabulario, las grandes almas no son las que nunca caen sino las que jamás se desaniman. (Gálatas 6,9) El espíritu de Dios infunde valentía (2 Timoteo1, 7). Valentía también tiene que ver con actitud, ya lo dirá un pensamiento: Tu actitud determinara la altitud a la que quieras llegar en la vida”


FIRMEZA
Josué fue un joven que permaneció fiel a Dios, el asumió aquellas palabras que Dios le dijo: Cumple la ley, medítala día y noche, no se aparte de ti…
La fidelidad es precisamente no renunciar a un compromiso asumido, es no dar la espalda, permanecer, esto implica fidelidad, perseverancia.
“Comenzar es de todos, terminar es de santos “José María Escriba de Balaguer
El es fiel (Filipenses 1,4), y ante esta fidelidad es preciso responder con fidelidad, lo cual es determinante, basta leer:
San Mateo 24,13 - 2 Timoteo 2,12 – Hebreos 3,14.
Fidelidad es como dice Hebreos 12,2 mantener la mirada fija en quien sostiene nuestra fe, sin mirar atrás pues como dice San Lucas 9,62….
Josué permaneció fiel, Dios siempre le mostro algo nuevo por conquistar, ver Josué 13,1. Hoy Josué nos dice: SE VALIENTE Y FIRME!!
Esta es la enseñanza de este joven, de este hombre que tuvo el encargo de introducir a Israel a la tierra prometida, Josué fue un CONQUISTADOR que nos enseña que se conquista aquello que se desea, siendo valientes y firmes… AMEN

“SI AL FINAL DE TU VIDA DIOS NO TE PUEDE FELICITAR COMO BRILLANTE VENCEDOR QUE AL MENOS TE PUEDA APLAUDIR POR VALIENTE LUCHADOR.” San Agustin.

lunes, 15 de febrero de 2010

La Palabra de Dios


LA BIBLIA:
EL LIBRO POR EXELENCIA
La Biblia nos “comunica de modo inmutable la Palabra del mismo DIOS.” “La Iglesia la ha venerado siempre al igual que al Cuerpo mismo del SEÑOR, ya que, sobre todo en la Liturgia, no cesa de tomar de la mesa y de distribuir a los fieles el Pan de Vida, tanto de la Palabra como del Cuerpo de Cristo” (Concilio Vaticano II Constitución Dei Ver bum Nº21)
San Jerónimo decía: “DESCONOCER LAS ESCRITURAS ES DESCONOCER A DIOS MISMO HABLÁNDOLES A LOS HOMBRES”
Este Dios en su inmenso Amor quiso dejar por escrito sus enseñanzas, para que sean de alimento seguro para todo hombre que quiera seguir su camino.
“TU PALABRA ES UNA LÁMPARA A MIS PIES Y UNA LUZ EN MI CAMINO” Sal 119-(118), 105
Para dejar por escrito sus enseñanzas, también buscó la colaboración del hombre; es decir que el hombre la escribió bajo la inspiración divina (hagiógrafos).
“Mi herencia eterna son tus mandatos, porque ellos me alegran el corazón” Sal 119-(118),111
Uno de los nombres que se le da a la Biblia es la Palabra; porque la palabra es lo más personal e individual que existe.
La Biblia es la Palabra de Dios.
Ésta Palabra de Dios es viva y eficaz, aguda, filosa, más cortante que espada de dos filos, es decir que corta a favor y en contra, a favor para quienes la reciben y hiere de muerte a los que la rechazan.
“PORQUE LA PALABRA DE DIOS TIENE VIDA Y PODER. ES MÁS AGUDA QUE CUALQUIER ESPADA DE DOS FILOS Y PENETRA HASTA LO MÁS PROFUNDO DEL ALMA Y DEL ESPÍRITU, HASTA LO MÁS ÍNTIMO DE LA
PERSONA, Y SOMETE A JUICIO LOS PENSAMIENTOS Y LAS INTENCIONES DEL CORAZÓN” Heb: 4,12
La Palabra de Dios actúa en nosotros si somos dóciles y si permitimos que ella nos penetre; puede aumentar nuestra FE, nuestra confianza, y nuestra entrega al SEÑOR. En la Carta a los Efesios, Cap. 6, Ver.17: El SEÑOR nos dice: “TOMAD, TAMBIEN, EL “YELMO DE LA SALVACIÓN Y LA ESPADA DEL ESPÍRITU, QUE ES LA PALABRA DE DIOS” Tomad, prácticamente es una orden del SEÑOR; debemos apropiarnos de la Palabra, recibirla,
Para que la Palabra de Dios nos transforme debemos acercarnos con humildad y con criterio de FE. Por eso dice JESÜS “SI CREES VERÁS LA GLORIA DE DIOS” (JN 11.40)
Nosotros nos santificamos con la Palabra de Dios poniéndola en práctica, porque la Palabra lleva el germen de la Divinidad de Dios.
La Palabra es sanadora, tiene eficacia absoluta, es viva y permanente, está en nosotros creerle.
El conocer la Palabra de Dios es intimar con DIOS, por eso tratemos de serle fieles, cumpliéndola, viviéndola y saboreándola.
“ MUESTRAME TU TERNURA Y HAZME VIVIR, PUES ME SIENTO FELIZ CON TU ENSEÑANZA” Sal 119-(118) 77

lunes, 25 de enero de 2010

IDENTIDAD DE LA RENOVACION CARISMATICA



IDENTIDAD DE LA RENOVACIÓN CARISMÁTICA EN LA VIDA DE LA IGLESIA

La importancia de la clara identidad
“Mediante un retorno a la memoria, se llega a una conciencia mas viva de la propia identidad” (JPII-libro memoria e identidad).. Es tan necesario que la RC, haga memoria de lo que Dios ha hecho con ella en medio de Su Iglesia... o sea, hacer memoria es descubrir y definir la historia que Dios ha escrito con su intervención y con la respuesta de los hombres. La renovación debe encontrar su historia, hacer memoria para descubrir su identidad. La identidad es el ser: que es la RC, como surge o cual es su origen, para que, que sucedió en su comino, como llegar a cumplir esa razón de ser.......hasta cuando?

Solo quien está claro en su identidad, puede cumplir la razón por la que Dios le dio existencia. He aquí la esclava del Señor, hagase en mi según tu palabra”. La Virgen primero reconoce su identidad, quien es.... cual es la esencia de su ser: y luego desde quien es, se dispone con totalidad a cumplir el designio de Dios. Hay que entender la identidad de la renovación para que con visión clara de su esencia, cumpla con claridad su misión en la Iglesia.

Hacer Memoria:
La Renovación en el Espíritu Santo surge en un momento en que se comenzaba a buscar caminos para poner en practica la “renovación de la Iglesia” querida, ordenada e inaugurada por el Concilio Vaticano II. El 25 de enero de 1959, Su Santidad Juan XXIII anunciaba su propósito de convocar un concilio Ecuménico; y lo convocaba solemnemente el 25 de diciembre de 1961, con esta oración:
"Espíritu Divino, renueva tus maravillas en esta nuestra era como si fuera un nuevo Pentecostés, y concede que tu Iglesia, orando perseverantemente e insistentemente con un solo corazón y mente junto con María, la Madre de Jesús, y guiados por Pedro, promueva el reinado del Divino Salvador, el reino de justicia, de amor y de paz".

En esta oración el Papa quiso manifestar las 3 dimensiones de la Iglesia del Cenáculo, la que recibe la gracia de Pentecostés:
• dimensión orante: en oración en unidad de mente y corazón
• dimensión mariana: con María y recibiendo los efectos de su maternidad
• dimensión eclesial: en comunión con Pedro, en el corazón de la Iglesia
Tres condiciones para una plena experiencia de Pentecostés: orante, mariana y eclesial.
• fruto: proclamar a Cristo como Salvador y promover su reinado: o sea, la entrega del corazón y de toda la persona para experimentar los efectos de su salvación y para vivir según el espíritu de amor, en relaciones fraternas y maduras que establecen una nueva civilización.

¿Como surge?
La renovación Carismática no tuvo un fundador o fundadora, se inicia con una intervención directa del Espíritu Santo en grupo de personas. No ha sido un hecho humanamente planificado, sino que ha acontecido de manera inesperada y sobre todo espontánea. Surge en un clima de expectación en la Iglesia: un concilio acababa de terminar: el concilio que pedía la renovación espiritual de toda la Iglesia.
• Otoño de 1966. Varios profesores católicos de la Facultad de la Universidad de Duquesne del Espíritu Santo, se reunían frecuentemente en oración fervorosa y en conversaciones acerca de la vitalidad de su vida de fe. Cada uno reconocía que había un cierto vacío, una falta de dinamismo, una debilidad espiritual en sus oraciones y actividades. Conscientes de que la fuerza de la comunidad cristiana primitiva estuvo en la venida del Espíritu Santo en Pentecostés, empezaron a orar para que ese divino Espíritu manifestara en ellos su poder. Comenzaron a pedir que el Espíritu Santo les concediera una renovación y que sus vidas fuesen llenadas de su poder. Rezaban los unos por los otros:¡Ven, Espíritu Santo!
• Unas semanas mas tarde, cuando oraban reciben la unción o bautismo en el Espíritu. En Feb. 30 personas participan de un retiro en la universidad y claman al el poder del ES, del cual todos quedan llenos.
• de ahí se esparce a Notre Dame, luego a Michigan.... La Renovación Carismática había nacido!. Todo comenzó con una chispa en Pittsburgh. Gracias a la fuerza incontenible del Espíritu, esa chispa se ha propagado como incendio sobre paja y ha invadido los cinco continentes de la tierra. Este fuego prende con ardor incontrolable y en pocos años, la Renovación que empezó en un pequeño cuarto, como un cenáculo, se esparce por el mundo entero.......... Todo lo de Dios nace pequeño, porque es la fuerza del ES lo que hace que se esparza... lo único que hay que hacer es estar en el cenáculo y luego salir de ahí con el poder del ES a ser testigos vivientes del fuego recibido.

Que es la RC?
Voy a darles definiciones dadas por los Sumos Pontífices recientes en diferentes ocasiones.
1. Un don del ES
La RC por su esencia, experiencia y características ha sido definida por la Iglesia como un don del Espíritu para nuestro momento histórico. Un carisma de actualización de la gracia de Pentecostés. ¿Que es un carisma del ES? un don gratuito, sobrenatural, en un momento histórico y concedido para el bien común, para la edificación del Cuerpo de Cristo. En el caso de la RC, un caso particular, un don del Espíritu Santo que no se inicia con una persona, sino en grupo... y que actualiza (hace actual) la experiencia de Pentecostés. «Gracias al movimiento carismático, muchos cristianos, hombres y mujeres, jóvenes y adultos, han redescubierto Pentecostés como realidad viva y presente en su existencia cotidiana» (JPII-2004)

2. Un acontecimiento religioso
Ahora bien, si es un don que se manifiesta en un hecho histórico, es un acontecimiento: Que ha sido definido como “Un acontecimiento espiritual”: un fruto del ES que acontece en un momento histórico. Acontecimiento que es fruto de las súplicas de Juan XXIII, de los Padres Conciliares y de las frecuentes alocuciones de Pablo VI, invocando el don del ES para la Iglesia. Estas han sido intercesiones, y cooperaciones ardientes, súplicas de Pastores que han pedido que se repitiera con una “nueva fuerza” la gracia y el acontecimiento de Pentecostés en la Iglesia hoy.

3. Una de las gracias del Concilio Vaticano II (Card. Ratzinger)
Muchos teólogos después del Concilio solían hablar de que la Iglesia había entrado en su «invierno». Incluso se dijo que parecía que después de la gran floración del Concilio, hubiese penetrado hielo en lugar de primavera, fatiga en lugar de nuevo dinamismo. Parecía que el dinamismo estaba en cualquier otra parte excepto en ella. Por otro lado, muchos, incluso naciones enteras, sistemas... querían ver al mundo sin Dios. Y otros se preguntaban: ¿Dios dónde estaba? ¿Y la Iglesia, después de desear tanto una renovación, no se sentía inmersa en una tempestad? Pero he aquí, de pronto, algo que nadie había planeado. He aquí que el Espíritu Santo, por así decirlo, había pedido de nuevo la palabra. Y en hombres y en mujeres jóvenes renacía la fe, la experiencia de un Dios vivo.

El Espíritu Santo había inspirado a la Iglesia con este Concilio a implorar y desear una renovación.... y El mismo enviaría las gracias para que se llevara a cabo. La RC ha sido entendida por los Papas mas recientes, como una de las gracias que el ES tan invocado en el Concilio concediera a la Iglesia en un momento de gran dificultad. Y en esta definición debe siempre entenderse: “una de las gracias”junto a otras muchas, de la perenne acción del ES en la Iglesia..

La RC no ha inventado nada nuevo... no añade nada nuevo a lo que ya existía en el corazón y en la historia de la Iglesia. La historia de la Iglesia es la historia de 2000 años de acción del ES. Toda esto está enraizado en el perpetuo pentecostés en el que vive la Iglesia. Todos los dones que el hace que surjan en la Iglesia deben ser acogidos con gratitud (LG 12) y en realidad nuestra oración debe ser siempre que el ES infunda su poder en la Iglesia aumentando sus carismas (santidad, ante todo) para hacerla mas fecunda.
• La RC: revitaliza lo que ya existe, por ello es un don de profunda renovación espiritual que cabe dentro de todos los estados de vida y en todos los ámbitos...es un fuego que esta disponible a quemar a todos e incendiar el campo de la Iglesia
• La experiencia de la Renovación es fruto de lo que ya existe en la Iglesia. Pues la experiencia no antecede a la existencia...mas bien, la experiencia vivida es un aspecto de lo que ya la Iglesia nos enseña y es parte de su vida, del tesoro que posee en su seno materno.
• El cristianismo es ser, y de ese ser se experimenta. Por ej. El ES es el alma de la Iglesia, su fuerza, su luz, su sabiduría y fecundidad.... Que ha experimentado la RC? Nada mas que eso.
• La experiencia es la actualización vivida de la verdad ya contenida en el seno de la Iglesia. La RC abarca ambos: la existencia y la experiencia- toma de lo ya existente en la vida de la Iglesia y lo experimenta en su propia vida. Una identidad particular: que las verdades de la fe han sido comprendidas ante todo por una experiencia vivida.

4. Actualiza los efectos interiores y los signos exteriores de Pentecostés
El derramamiento particular del ES en la Iglesia después del Concilio, dirigió nuestra mirada al Cenáculo.
Para comprender con profundidad esta Renovación en el ES, suscitada por Dios mismo en nuestros días, es necesario asomarse una vez mas a la experiencia que tuvieron los Apóstoles el domingo de Pentecostés y valorar cada uno de los elementos o signos que constituyen la riqueza inagotable de aquella efusión del ES.
La extraordinaria efusión del ES en los congregados en el cenáculo se manifiesta con ciertos signos externos que orientan la atención y descubren, en lo posible, la experiencia interna del Espíritu en los Apóstoles. Los signos son reales, aunque su propósito es dirigir a la acción interior.

Signos de Pentecostés: Conversión personal, apertura a carismas, formación de comunidad y poder evangelizador.
-viento: pues el ES no se ve pero su acción es real, sopla cuando quiere como quiere y lo único que necesita para hacerlo es nuestra docilidad. El viento se percibe por efectos que produce.
-ruido: pues el ES mueve evoca la alabanza, el clamor, la exclamación, las lenguas, los cantos...
-fuego: pues el ES es el fuego santificador, que consume al hombre viejo y lo purifica; lo hacer arder de caridad y lo enciende para ser testigos de su poder en el mundo entero. Fuego....santidad y misión.
-temblor: pues el ES zarandea, conmueve hasta lo mas íntimo del corazón del hombre- removiendo las raíces del pecado y arrancando el miedo que paraliza y acomoda.
-forma comunidad: hace que los que le reciben se congreguen en comunidades de amor, de oraición y de servicio.
En Pentecostés vemos la dimensión expresiva de la fe: los gestos que revelan lo que vive el corazón. La fe con rostro y gestos....(JPII, primer reunión: "Gracias" por la expresión de su fe. Por los cantos, las palabras y los gestos. Es una revolución de la expresión viva de la fe que es además de materia de la inteligencia, es materia del corazón. Muchas veces, esta dimensión ha estado ausente.”

Pero con principios indispensables:
Y para que esto se diera habían dos principios indispensables e irrenunciables: Estar con la Virgen María y con Pedro. O sea, el principio mariano y el petrino.......dos pilares fundamentales de la vida de la Iglesia y de la acción del ES. Con la apertura mariana para recibir el Espíritu, con la humildad de estar en oración con la madre de la Iglesia, y con la obediencia al Cabeza de la Iglesia, o sea, vivir este carisma en el corazón de la Iglesia y para servirle.


Que Características han sido propias de la RC?
Siendo una gracia de actualización de Pentecostés, debe presenta las mismas características de aquella primera donación del ES:
1. Transformación interior, cambio de vida, conversión profunda
• encuentro personal con Cristo Vivo, como Salvador y Señor y deseo de entregarse a el.
• gusto por la oración personal y comunitaria. Por la intercesión: confianza en el poder de la oración
• retorno a la contemplación y a la alabanza
• la meditación asidua de la Palabra y de los sacramentos de la Reconciliación y la Eucaristía
• disponibilidad a las acciones del ES y al discernimiento, luces interiores
• conciencia mayor de la necesidad de la sanación interior, de llegar a las heridas de nuestros pecados y raíces de nuestra conducta o rasgos de comportamiento.
• liberación de los obstáculos y ataduras del corazón, remueve las trabas, derriba muros y dispone para que el ES pueda actuar con libertad.
• despertar de la acción poderosa de Dios en los eventos de la vida humana

2. Dinamismo evangelizador para edificar a la Iglesia: Veo a la renovación como lo sucedido en Pentecostés: en el cenáculo, reciben la efusión del Es, pierden el temor, reciben carismas y salen.......a todos el mundo a ser testigos de la gracia recibida.
• sentido de comunidad y fraternidad: grupos de oración, comunidades de mayor compromiso... apostolados en todos los campos...
• deseo de proclamar a todo el mundo el kerigma fundamental, el anuncio del Evangelio.. A todas las naciones, en todos los ámbitos, hambre por dar a conocer al Señor
• apertura a los carismas del ES, a la alabanza, lenguas, profecía, visión, intuición, etc.. sanación, milagros para el bien común...
• Muy típico: Congregarse para glorificar a Dios y para meditar en su palabra. (Conferencias...)
• espiritualidad que toca a todas las espiritualidades: renueva y vitaliza todas las corrientes espirituales que el ES hacho surgir a lo largo de la historia de la Iglesia. No arranca de las raíces propias, sino que le inyecta una particular fuerza. Es un don para todos.

JPII: “Estoy convencido que este movimiento es signo de la acción del ES”. "Una gracia dirigida a santificar a la Iglesia, a renovarla en su gusto por la oración, para redescubrir con el ES el sentido de la gratuidad de su don, de gozosa alabanza, de confianza en la intercesión... y ser convertidos en una fuente de evangelización” (Enero 1987]

«Deseo que la espiritualidad de Pentecostés se difunda en la Iglesia, como empuje renovado de oración, de santidad, de comunión y de anuncio» JPII en 2004

Para responder a los desafíos de la Iglesia y del mundo contemporáneo
Pablo VI dijo: “Debe darse una renovación, un rejuvenecimiento del mundo. Debe darse de nuevo una espiritualidad, un alma, un pensamiento religioso al mundo, deben abrirse de nuevo los labios cerrados a la oración, abrirse el canto, a la alegría, al himno, al testimonio. Porque hoy, o se vive con devoción, con profundidad, con energía y con gozo la propia fe o se le pierde” O sea, debía vivirse la fe con un nueva fuerza y debía evangelizarse con un nuevo ardor, un nuevo método y una nueva expresión... Una que apelara y llegara al corazón del hombre moderno.

JPII, 30 de mayo 1998 (vigilia de Pentecostés en el año del ES): “ los movimientos eclesiales son una respuesta, suscitada por el ES, a este dramático desafío del fin del milenio”

En una hora oscura...... El Espíritu Santo mandó su rayo de luz.... en una hora peligrosa envió su consuelo y su fuerza, en una hora oscura mandó su luz. En una hora fría mandó su fuego. Y por ello, “Esta generación, dijo Pablo VI, a los lideres de la renovación, puede proclamar en voz alta, al mundo, la gloria y grandeza del Dios de Pentecostés. Esta gracia debe ser explotada en plenitud. “Vivimos en la Iglesia un momento privilegiado del ES”. (PVI)
La Iglesia y el mundo necesitan mas que nunca que el prodigio de Pentecostés se prolongue en la historia”.(1974) “Estoy convencido que es un signo de la acción del ES, “una manifestación elocuente de lo que el Espíritu está diciendo a las iglesias”. (JPII) -El mundo necesita mucho de esta acción del ES y de muchos instrumentos para esta acción por que la situación del mundo es muy peligrosa. El materialismo se opone al espíritu...y hay muchas clases de materialismo. Es la negación de lo espiritual y por ello, se requiere la acción del Espíritu.
Para hacer memoria, dijo el Siervo de Dios, JPII en la carta apostólica al inicio del Tercer Milenio: es necesario descubrir las luces de lo hechos pero también sus sombras.

Algunas sombras
“debemos reflexionar, hacer memoria de las vicisitudes del pasado, para descubrir las grandes luces del presente” (Memoria e identidad, JPII)

Dificultades del comienzo: toda obra de Dios mientras se reconoce y se entiende a si misma, o sea encuentra su identidad, tiene tropiezos en su caminar.
JPII: Ciertamente no faltaron riesgos, porque la acción del ES se desarrolla en vasos de barro (2 Cor 4, 7), que pueden reprimir su libre acción o desvirtuarla. Vosotros conocéis cuales son:
• una excesiva importancia dada a la experiencia emocional de lo divino
• la búsqueda desmedida de lo espectacular y de lo extraordinario
• el ceder a interpretaciones apresuradas y a veces desviadas de la Escritura
• un replegarse que rehuye el compromiso apostólico
• la independencia y complacencia que aisla del corazón de la Iglesia y de sus pastores
Permaneced en constante y agradecida actividad hacia todo don que el ES desea difundir en vuestros corazones, pero no olvidando, sin embargo, que no hay carisma que no sea dado “para utilidad común”.
(1 Cor 12,7). La RC como cualquier otro don es siempre para la Iglesia y encuentra su identidad en ser “iglesia” y “estar en comunión con la Iglesia”- sus pastores, magisterio y pastoral.
• en sus comienzos, mientras este don se abría camino y maduraba, algunos en la RC no entendían como encajar este don -este carisma- en el corazón de la Iglesia, y algunos incluso pensaron que era una gracia paralela. Casi como una gracia indispensable para la sobrevivencia de la Iglesia: cuando la indispensable para la vida y garantía de todo carisma es la Iglesia, en cuyo seno crecen las obras de Dios, y para cuyo bien, existen.
• Ningún don del ES es para ser vivido o ejercitado sino es dentro del seno materno... por eso, pentecostés fue en el cenáculo (lugar de la Eucaristía, del sacerdocio y los pastores) o sea en el seno eclesial: con la Madre de la Iglesia: con el corazón materno, y con el Cabeza visible de la Iglesia: el corazón petrino. Y con ello, el ES nos indicaba que la Iglesia es una familia: Madre - Cabeza, y Cuerpo- en a que el ES da vida a través de poder en la historia- engendrando con sus soplos diferentes carismas. En Pentecostés estaba el principio Mariano y Petrino.

En el documento sobre los movimientos eclesiales, escrito en 1998 por el C. Ratzinger: Describe con exactitud las dificultades del comienzo:
“ Aquellos movimientos, efectivamente, padecieron -por así decirlo- enfermedades de la primera edad. Se les había concedido acoger la fuerza del Espíritu, el cual, sin embargo, actúa a través de hombres y no los libra por encanto de sus debilidades:
• propensión al exclusivismo, a no verse como parte del conjunto, de donde provino la dificultad para integrarse en las iglesias locales.
• tenían la convicción de que la iglesia local debería elevarse, por así decir, a su modelo y nivel, y no viceversa. Dea aquí surgieron fricciones y fueron responsables ambas partes.
Se hizo necesario reflexionar sobre cómo las dos realidades -la nueva floración eclesial originada por situaciones nuevas y las estructuras preexistentes de la vida eclesial, es decir, la parroquia y la diócesis- podían relacionarse de forma adecuada. Pues existe una permanente forma fundamental de la vida eclesial en la que se expresa la continuidad de los ordenamientos históricos de la Iglesia. Y se tienen siempre nuevas irrupciones del Espíritu Santo, que vuelven siempre viva y nueva la estructura de la Iglesia. Pero casi nunca esta renovación se encuentra del todo inmune de sufrimientos y fricciones. Por lo tanto, no se nos puede eximir de la obligación de dilucidar cómo se deba encajar con continuidad lo establecido y lo nuevo que surge.

Pero las sombras de los comienzos son siempre fruto de la inmadurez y a la vez, del asombro ante lo nuevo que se da. Son sombras, podríamos decir, mayormente superadas. Y nunca las sombras son ms fuertes que los rayos de luz que trasmiten esas mismas obras de Dios.

Pablo VI quien veía la necesidad de que se prolongara en este momento histórico el prodigio de Pentecostés dijo en esa misma alocución: “Entonces esta renovación espiritual ¿como no va a ser un don para la Iglesia y para el mundo? Y en este caso, ¿como no adoptar todos los medios para que siga siéndolo? Esta renovación espiritual debe partir de una sólida base de comunión eclesial, o sea, comunión de espíritus y de propósitos con la Iglesia y de una fidelidad absoluta a la doctrina de la fe. (Estos son los medios)

Madurez Eclesial
Estos dos medios, comunión con la Iglesia y fidelidad a la doctrina, presentados tan claramente a la RC por Papa Pablo VI, son el camino claro para que la RC viva y avance con madurez eclesial

El Siervo de Dios JPII dijo el 5 de Junio, 1998: ¡Cuánta necesidad existe hoy de personalidades cristianas maduras, conscientes de su identidad bautismal, de su vocación y misión en la Iglesia y en el mundo! ¡Cuánta necesidad de comunidades cristianas vivas! Y aquí entran los movimientos y las nuevas comunidades eclesiales: son la respuesta, suscitada por el Espíritu Santo, a este dramático desafío del fin del milenio"

“Se abre una etapa nueva ante los movimientos, "la de la madurez eclesial" (ib., n. 6). También las comunidades carismáticas están llamadas hoy a dar este paso, y estoy seguro de que el International Catholic Charismatic Renewal Services podrá desempeñar un papel importante con vistas a la maduración de la conciencia eclesial en las diversas comunidades carismáticas católicas esparcidas por el mundo. Lo que dije en aquel momento en la plaza de San Pedro os lo repito a todos vosotros reunidos en Rímini: "La Iglesia espera de vosotros frutos "maduros" de comunión y de compromiso" (ib.).

¿Que es la madurez eclesial? Según nos explica Mons. Stanislaw Rylko (presidente del consejo pontificio para los laicos
• una clara conciencia de la vocación en la Iglesia en cuanto a movimiento eclesial: tener claridad de la identidad y de la misión.
• quiere decir también amor por la Iglesia, por el Papa, por los obispos. Sentir con la Iglesia.
• quiere decir fidelidad al magisterio de la Iglesia.
• pasión misionera y evangelizadora. Urgencia la necesidad de un anuncio fuerte pero para ello, una sólida y profunda formación cristiana
• fidelidad a sus propios carismas, que los vivan a fondo y no superficialmente y tengan valentía y autenticidad para comunicarlo a los demás.
• un profundo sentido de comunión eclesial, también en referencia a los otros movimientos y comunidades. San Bernardo de Claraval sobre este tema: "yo los admiro a todos, pertenezco a uno de ellos por la observancia, pero a todos en la caridad. Tenemos necesidad todos los unos de los otros, el bien espiritual que yo no tengo ni poseo lo recibo de los otros". Este es un componente esencial de la madurez eclesial, aprecio todos lo dones y movimientos, porque en cada uno veo el mismo principio activo y este principio activo es el Espíritu Santo.
• Ser escuelas de comunión: JPII alentó a la RC a ser «signo viviente de esperanza, faro de la Buena Noticia de Cristo para los hombres y las mujeres de nuestro tiempo». Lo que significa, añade, ser «auténticos testigos» en «cordial unión con los sucesores de los apóstoles», los obispos, y de esa verdad que tanto necesita hoy el mundo. Las comunidades carismáticas, concluye el Papa, tienen también el gran desafío que el nuevo milenio plantea a la Iglesia: ser «la casa y la escuela de la comunión».
En un gesto elocuente, JPII, eligió Pentecostés 1998, en el año dedicado al ES, para congregar a todos los movimientos eclesiales que ponen de manifiesto de manera vital la acción del ES, y al hacerlo quiso en un gran cenáculo, alrededor de la Eucaristía, fortalecer la comunión con Pedro, quien tiene como sucesor del Apóstol que custodiar y promover. Quiso con esto que los movimientos dieran un “testimonio común” ante la Iglesia y el mundo. Dicho congreso fue promovido oficialmente por el Pontificio Consejo para los Laicos quien formalmente invitó a un representante de la RC a presentar al Santo Padre en nombre de todos los movimientos, los votos de fidelidad a Su Santidad y a la Iglesia.

La RC como todos los movimientos ha sido llamada a la madurez eclesial......... descubrirse como un componente de toda la obra de renovación que el ES está haciendo en la Iglesia.

Hacia donde va la RC?
No lo se, solo puedo dar mi humilde parecer. ¿Como veo a la RC según mi propia aunque limitada experiencia? Lo pensé en la Vigilia Pascual: la hoguera que ardía con grandes llamas, donde todos venimos a orar y de allí entramos en la Iglesia.....y de el cirio que se prendió con el fuego de la hoguera, se prendieron cada una de nuestras velas..... la Iglesia que estaba oscurecida por la falta de luz, se iluminó con el fuego de cada vela........Así veo a la RC como una hoguera en el corazón de la Iglesia... y de ella muchos cogen el fuego que prende sus propias velas, grupos, movimientos, apostolados.... y con ese fuego encienden la Iglesia. La RC, según mi pobre entender, será una hoguera en donde muchos se prenden y luego se van a servir a la Iglesia donde ella las necesite. Porque el Señor nos dice: “Yo he venido a traer fuego sobre la tierra y ¡como desearía que ya estuviera ardiendo” (Luc 12, 19) La misión de la RC, creo yo, es encender el fuego...expandirlo.. entregarlo y que cada vela se prenda en el rincón que la Iglesia necesita.